

Taxonomía Verde de Chile T-MAS: guía práctica para empresas
La Taxonomía de Actividades Económicas Medioambientalmente Sostenibles de Chile (T-MAS) es un sistema de clasificación para evaluar actividades económicas con criterios ambientales comunes. Fue publicada oficialmente en mayo de 2025 y, según la documentación vigente del Ministerio de Hacienda, se encuentra en una etapa de adopción voluntaria. No es una certificación, no obliga a una empresa a invertir o desinvertir y no sustituye permisos, normas ni obligaciones ambientales aplicables.
Para una empresa, su utilidad práctica está en ordenar una pregunta concreta: ¿una actividad económica determinada cumple los criterios definidos para considerarse medioambientalmente sostenible bajo la T-MAS? Responderla exige identificar correctamente la actividad, revisar los criterios técnicos correspondientes y documentar la evidencia de cada decisión.
¿Qué es la T-MAS y para qué sirve?
La T-MAS crea un lenguaje común para identificar actividades económicas medioambientalmente sostenibles. Su propósito es mejorar la transparencia y la comparabilidad de la información, reducir áreas grises y apoyar decisiones de inversión, financiamiento y gestión con criterios consistentes.
La unidad de clasificación es la actividad económica. Esto significa que una empresa no se vuelve “verde” de manera automática porque una de sus actividades resulte alineada. Una organización puede desarrollar varias actividades y cada una debe analizarse según su clasificación y los criterios técnicos que correspondan.
Importante: en su fase actual, la T-MAS es de aplicación voluntaria. El Ministerio de Hacienda la describe como un instrumento de política pública y no como una regulación general que imponga requisitos obligatorios de desempeño ambiental. Puede servir de referencia en procesos regulados o financieros, pero no reemplaza la normativa aplicable a cada empresa, actividad o proyecto.
Lo que la T-MAS no es
- No es una lista obligatoria de actividades en las que se deba invertir.
- No clasifica empresas completas como “buenas” o “malas”.
- No obliga a desinvertir en determinados sectores.
- No evalúa por sí sola el rendimiento financiero de una inversión.
- No crea una certificación automática ni una etiqueta otorgada por SAMI.
- No garantiza acceso a financiamiento ni condiciones preferentes.
- No sustituye permisos, normas sectoriales, obligaciones de reporte ni otras regulaciones ambientales.
Los seis objetivos medioambientales
La estructura de la T-MAS considera seis objetivos medioambientales:
- Mitigación del cambio climático.
- Adaptación al cambio climático.
- Uso sostenible y protección de los recursos hídricos y marinos.
- Transición hacia una economía circular.
- Prevención y control de la contaminación.
- Conservación y restauración de la biodiversidad y los ecosistemas.
La taxonomía se desarrolla de manera gradual. La versión oficial publicada dispone de criterios de contribución sustancial para mitigación y adaptación; al revisar la alineación también debe evaluarse que la actividad no cause daño significativo a los demás objetivos, según las fichas técnicas aplicables.
¿Qué sectores cubre la versión actual?
La cobertura inicial comprende actividades elegibles dentro de nueve sectores económicos:
- Agricultura, ganadería, silvicultura y pesca o acuicultura.
- Minas y canteras.
- Industrias manufactureras.
- Suministro de electricidad, gas, vapor y aire acondicionado.
- Suministro de agua, evacuación de aguas residuales, gestión de desechos y descontaminación.
- Construcción.
- Transporte y almacenamiento.
- Información y comunicaciones.
- Actividades inmobiliarias.
Que una empresa pertenezca a uno de estos sectores no implica que todas sus actividades sean elegibles. Tampoco significa que una actividad no incluida sea insostenible. La cobertura es progresiva y puede ampliarse o ajustarse en versiones posteriores.
Actividad elegible y actividad alineada: no son lo mismo
Elegible. La actividad aparece dentro del listado y la clasificación cubiertos por la versión vigente de la T-MAS. La elegibilidad solo permite iniciar la evaluación; no demuestra sostenibilidad.
Alineada. Además de ser elegible, la actividad cumple las reglas mínimas y los criterios técnicos aplicables: contribución sustancial, no hacer daño significativo y salvaguardas mínimas sociales.
Esta distinción evita uno de los errores más frecuentes: presentar una actividad como alineada solo porque está incluida en la taxonomía. La conclusión requiere completar toda la evaluación y conservar evidencia suficiente para respaldarla.
Cómo preparar una autoevaluación T-MAS
La guía y la herramienta oficial organizan la revisión en una secuencia de cuatro decisiones. Antes de comenzar, conviene definir la actividad con precisión, asignar responsables internos y reunir los documentos que permitan responder cada criterio.
1. Confirmar si la actividad es elegible
Identifica la actividad económica real que se evaluará y compárala con las Actividades Económicas Elegibles de la versión vigente. Trabaja a nivel de actividad, no solo con el giro general de la empresa, el nombre del proyecto o una declaración corporativa amplia.
2. Evaluar la contribución sustancial
Revisa la ficha de Criterios Técnicos de Selección correspondiente. La evidencia debe demostrar que la actividad cumple las condiciones establecidas para contribuir sustancialmente al objetivo aplicable. En la versión actual, los criterios de contribución sustancial están desarrollados para mitigación y adaptación al cambio climático.
3. Verificar que no haga daño significativo
Una contribución positiva no basta si la actividad causa un perjuicio relevante a otro objetivo medioambiental. Por eso deben revisarse los criterios de No Hacer Daño Significativo aplicables y documentar las respuestas con fuentes identificables.
4. Comprobar las salvaguardas mínimas sociales
La alineación exige también cumplir las salvaguardas mínimas sociales. La revisión debe realizarse con la documentación y los criterios indicados por la T-MAS, sin suponer que el cumplimiento ambiental reemplaza obligaciones laborales, sociales o de debida diligencia.
Resultado. Solo cuando la actividad es elegible y cumple las tres reglas mínimas puede considerarse alineada con la T-MAS. Si algún paso no se cumple o no puede respaldarse, la autoevaluación no debe presentarse como una conclusión positiva.
Qué información conviene preparar
La documentación exacta depende de la actividad y de sus criterios técnicos. Como preparación operativa, una empresa puede organizar la información en las siguientes categorías:
| Categoría | Qué reunir | Pregunta de control |
|---|---|---|
| Definición de la actividad | Descripción, ubicación, entidad responsable, límites operativos y código o clasificación aplicable. | ¿Estamos evaluando una actividad concreta y comparable con la ficha oficial? |
| Datos técnicos y ambientales | Consumos, emisiones, agua, residuos, procesos, tecnología y otros indicadores exigidos por el criterio. | ¿El dato corresponde al periodo, unidad y método solicitados? |
| Evidencia documental | Registros, mediciones, permisos, reportes, cálculos, políticas y respaldos de terceros cuando correspondan. | ¿Cada respuesta puede rastrearse hasta una fuente verificable? |
| Supuestos y metodología | Fórmulas, factores, exclusiones, estimaciones, responsables y controles de calidad. | ¿Otra persona podría reproducir o revisar la conclusión? |
| Salvaguardas sociales | Políticas, controles y documentación requerida por el marco aplicable. | ¿La revisión social está respaldada y no se infiere solo desde el desempeño ambiental? |
| Control de versión | Versión de la T-MAS, ficha técnica, herramienta, fecha de corte y responsable de la revisión. | ¿La evaluación usa documentos oficiales vigentes? |
Cómo usar la herramienta oficial de autoevaluación
El Ministerio de Hacienda mantiene una herramienta de autoevaluación y un manual de uso. La herramienta organiza los criterios por actividad y guía al usuario a través de contribución sustancial, no hacer daño significativo y salvaguardas mínimas. No reemplaza la lectura de las fichas técnicas ni el juicio profesional necesario para interpretar la evidencia.
Para usarla con mayor control:
- Descarga la versión vigente desde la página oficial de documentos de la T-MAS.
- Revisa primero la Guía del Usuario y el capítulo de uso del documento oficial.
- Selecciona la actividad económica correcta y conserva la referencia a su ficha técnica.
- Lee cada criterio completo antes de responder y registra el respaldo utilizado.
- Documenta criterios no aplicables, supuestos, responsables y fecha de corte.
- Somete la conclusión a revisión interna y, cuando el riesgo lo justifique, a asesoría especializada.
El papel de los datos ambientales y de SamiMetrics
La T-MAS define criterios y una ruta de evaluación; no resuelve por sí sola la gestión cotidiana de la información. Las empresas necesitan reunir datos desde distintas áreas, mantenerlos consistentes, controlar versiones y conservar trazabilidad entre el valor reportado y su respaldo.
SamiMetrics puede apoyar la organización, medición, seguimiento y análisis de información ambiental dentro del alcance contratado y validado. Ese apoyo puede facilitar la preparación de datos y evidencias, pero no determina por sí mismo la elegibilidad o alineación de una actividad, no sustituye la herramienta oficial y no convierte a SAMI en autoridad o certificador de la T-MAS.
Preguntas frecuentes sobre la T-MAS
¿Chile tiene una taxonomía medioambientalmente sostenible vigente?
Sí. El Ministerio de Hacienda publicó oficialmente la T-MAS en mayo de 2025. A octubre de 2026, la documentación oficial consultada la mantiene como un sistema de clasificación de adopción voluntaria.
¿La T-MAS es una norma obligatoria para todas las empresas?
No. La información oficial vigente señala que no es una regulación general ni impone requisitos obligatorios de desempeño ambiental. Puede utilizarse como referencia en decisiones, divulgaciones o procesos regulados, y su integración normativa puede evolucionar; por eso conviene revisar siempre las fuentes oficiales.
¿Qué diferencia existe entre elegibilidad y alineación?
Una actividad es elegible cuando está incluida en la cobertura vigente. Es alineada únicamente si, además, cumple los criterios de contribución sustancial, no hacer daño significativo y salvaguardas mínimas sociales.
¿Cuáles son los objetivos medioambientales?
Mitigación y adaptación al cambio climático; uso sostenible de recursos hídricos y marinos; economía circular; prevención y control de la contaminación; y conservación y restauración de biodiversidad y ecosistemas.
¿Dónde se consultan los criterios técnicos?
En el documento oficial y las fichas por Actividad Económica Elegible disponibles en la sección de documentos de la T-MAS del Ministerio de Hacienda.
¿Cómo funciona la herramienta de autoevaluación?
Permite seleccionar actividades y recorrer los criterios aplicables. Debe utilizarse junto con el manual, la Guía del Usuario y las fichas técnicas vigentes, conservando evidencia para cada respuesta.
¿La autoevaluación equivale a una certificación?
No. Es un proceso de evaluación de alineación basado en criterios oficiales; no constituye por sí mismo una certificación externa ni una aprobación emitida por SAMI.
¿Qué puede aportar una plataforma de gestión ambiental?
Puede ayudar a estructurar datos, respaldos, controles y seguimiento. La conclusión de alineación debe basarse en los criterios oficiales y en una revisión responsable de la evidencia.
Siguiente paso
Antes de iniciar una autoevaluación, revisa si tu organización puede identificar la actividad correcta, acceder a la ficha vigente y conectar cada respuesta con evidencia ambiental trazable. Si los datos están dispersos o no tienen responsables claros, ordenar esa base es el primer paso.